Cuando una pyme pide un préstamo, el banco no decide con intuición: aplica un análisis de riesgo bastante estandarizado. La buena noticia es que ese análisis es predecible — y por tanto puedes prepararlo con antelación. La mala: la mayoría de las pymes llegan a la reunión sin conocer sus propios números, y eso se paga en tipo de interés, en garantías exigidas o directamente con una denegación.
Los 5 ratios que el banco calcula sobre tu empresa
1. Cobertura del servicio de la deuda. ¿Genera tu negocio caja suficiente para pagar las cuotas? Es el ratio rey.
2. Deuda financiera neta / EBITDA. Cuántos años de beneficio bruto necesitarías para devolver toda la deuda. Por encima de 3-3,5× la conversación se complica para una pyme.
3. Ratio de endeudamiento. Deuda total sobre fondos propios. Si el banco pone más dinero en tu empresa que tú, querrá garantías personales.
4. Fondo de maniobra. Activo corriente menos pasivo corriente. Un fondo de maniobra negativo dispara todas las alarmas: sugiere que el préstamo tapará agujeros en lugar de financiar crecimiento.
5. Evolución de ventas y margen. No solo el último año: la tendencia. Dos ejercicios de caída de margen piden explicación — mejor que la des tú antes de que la pregunten.
La documentación que te van a pedir
📁 Checklist de documentación habitual
| Cuentas anuales depositadas | 2 últimos ejercicios |
| Balance y P&L provisional | Año en curso |
| Modelo 200 (IS) y resúmenes de IVA | 2 últimos ejercicios |
| Pool bancario | Detalle de toda la deuda viva |
| Previsión de tesorería | 12 meses, con el préstamo incluido |
| Destino del préstamo | Presupuestos, contrato, plan de inversión |
Pedir el préstamo cuando ya hay tensión de caja. El mejor momento de negociar financiación es cuando no la necesitas con urgencia: mejores condiciones, más alternativas y ninguna sensación de rescate. Si tu previsión de tesorería anticipa el hueco con 6 meses de antelación, llegas al banco como empresa planificada, no como empresa con problemas.
Cómo preparar la solicitud en 4 pasos
1. Calcula tus 5 ratios antes que el banco. Si alguno está fuera de rango, o lo corriges antes de pedir, o preparas la explicación y el plan de mejora.
2. Prepara un dossier, no un montón de PDFs. Dos páginas: quién eres, qué pides, para qué, cómo lo devuelves y qué ratios lo respaldan. El analista de riesgos te lo agradecerá — y un dossier ordenado transmite gestión ordenada.
3. Compite. Pide a 2-3 entidades a la vez. Las condiciones mejoran sensiblemente cuando el banco sabe que hay alternativa.
4. Cuida el timing del ICO y las líneas públicas. Las líneas avaladas y las convocatorias autonómicas tienen ventanas concretas; entrar con la documentación ya preparada marca la diferencia.
Si quieres profundizar en los ratios concretos con sus fórmulas y rangos, tienes el detalle en los 6 ratios que tu banco mira antes de darte un préstamo, y el proceso completo de preparación en cómo preparar tu empresa para pedir un préstamo.